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AIKIDO: La Vía

Posted by Aikido Guayaquil on June 26, 2017 at 10:05 PM Comments comments (1)

“La esencia del Aikido no tiene forma”

- Itsuo Tsuda -

(La vía del desprendimiento)

Siempre me extrañó que el Aikido apareciera en los diccionarios de sectas y no entendía como se podía confundir un arte marcial con un grupo sectario. La estancia de O Sensei en la organización religiosa Omoto-Kyo de Onisaburo Deguchi, tal vez, fue decisiva para darle esta calificación.

En relación al papel que jugó la Omoto-Kyo, y en especial su líder Onisaburo Deguchi, en la orientación personal del fundador del Aikido, el maestro Ueshiba, hay que entender que en el contexto de una religiosidad, mas que religión, tan poco estructurada, como es el Shinto, es muy normal la aparición de grupos liderados por visionarios cargados de magnetismo y poder personal que adoptaban un papel intermedio entre chamán y gurú, como es el caso de Onisaburo, y tantos otros, en tiempos del maestro Ueshiba. Estos personajes daban consejo y guía e incluso utilizaban el exagerado gusto por el respeto y la obediencia que imperaba en aquel Japón, recién salido del feudalismo servil, para su beneficio personal. En favor de Onisaburo Deguchi podemos decir que ideó un culto ecléctico en el que relacionaba el shinto tradicional ( con sus técnicas secretas, ceremonias, mitos y divinidades) con una perspectiva más universalista propia de las grandes religiones monoteístas occidentales. Aunque no podemos obviar los muchos aspectos nefastos de la personalidad megalómana y endiosada de este personaje, que jugaron en detrimento de cualquier hálito de Verdad que pudiera florecer en la Omoto-Kyo.

La tradición espiritual japonesa merece un estudio particular que nos permita vislumbrar las evidentes conexiones con el resto de tradiciones planetarias y sus analogías con el lenguaje simbólico universal, y de ese modo poder comprender mejor la idiosincrasia japonesa y manifestaciones devocionales como las de la Omoto-Kyo.

El Aikido no es una secta. A este calificativo peyorativo le precede la ignorancia de eruditos e investigadores al confundir la experiencia espiritual con un logro sectario. Cuando realmente la secta ( sea social, política, religiosa o espiritual) aliena y la experiencia espiritual despierta e ilumina, da libertad no esclaviza. Como muestra de diversidad ahí están las numerosas y variopintas escuelas basadas en el Aikido, cada practicante podría fundar su propio estilo o matiz, pues, como dijo O Sensei, las técnicas se cuentan por miles pero Vía solo hay una. De hecho el Aikido no tiene técnicas, aseveraba O Sensei.

En esta misma línea se confunde el Aikido con un mero arte marcial y se cree que ser un buen técnico equivale a ser un buen aikidoka. Sin embargo teniendo en cuenta que quien se queda con la técnica pierde la vía, a veces la práctica del Aikido nos mantiene entretenidos en la puerta, en lugar de ayudarnos a cruzarla y saborear directamente lo que el fundador quería transmitirnos. Esta es la diferencia fundamental entre la técnica y la Vía, entre pulir un objeto exterior o, a través de ese objeto utilizándolo a modo de herramienta, pulirse el propio sujeto, logrando la transparencia que exige la Vía. Hay un escrito del maestro Tamura, discípulo de O Sensei, en el que describe la calidad humana y espiritual que deben contener los diferentes grados (a partir de shodan) dentro del Aikido, que nos ilustra sobre ese proceso de apertura y purificación en el que debe situarse el auténtico practicante.

El maestro Ueshiba fue un hombre de su tiempo y de su cultura natal. Si hubiera sido hindú sus herramientas pudieran haber sido otras pero, sin duda, sus logros y posterior transmisión hubieran sido parecidos; empleando un lenguaje, unos símbolos y unas herramientas propias de la tradición que le tocara vivir. En ese marco de tiempo y lugar, O Sensei, se encontró con una serie de elementos que determinaron la forma de expresar su profunda inquietud espiritual y lo que, el consideraba, su misión en este plano humano y material:

• Los textos sagrados del Shinto (kojiki, nihon shoki,...) con sus mitos, sus divinidades (kami), el concepto de purificación (misogi), el kotodama (palabras espíritu), etc..

Cuando explicaba sus ideas y la transcendencia de su trabajo solía utilizar mitos, kamis y símbolos sacados de estos textos, siendo difícil descifrar los mensajes sino se conoce su significado y se hacen las consiguientes analogías con el lenguaje simbólico universal .

· La Omoto-Kyo, que a pesar de sus muchas connotaciones negativas, colaboró a incorporar al lenguaje religioso japonés del maestro Ueshiba una dimensión más universal, en la que el color, el idioma., las creencias y las fronteras dejaban de tener entidad y lo que importaba es la Humanidad, la gran familia humana y su función dentro del Plan Divino.

• El budo como práctica facilitadora del autoconocimiento y de la apertura de conciencia.

El arte marcial, tan arraigado en Japón por razones históricas y culturales, le facilito un trabajo corporal basado en la atención y la intención. La práctica se acompañaba de aspectos propios del Shinto como el misogi o purificación y el kotodama (uso de sonidos de modo similar a los mantras hindúes o al kiai). El trabajo con armas y mano desnuda, en solitario o con compañeros, ofrecía un valor añadido, pues era un ejercicio constante de testar la actitud interna y, dependiendo de ella, la proyección externa.

• La cultura agraria en la que esta inmerso le permitió estar en sintonía con la Tierra, sacralizándola, tal y como hace el Shinto, y dando mucha importancia al trabajo físico y al contacto con la naturaleza.

• La cotidianidad de la religiosidad japonesa imbuida de muchas culturas y puntos de vista: budismo zen, confucionismo, taoísmo, shintoísmo, etc..., hizo, en él, que la separación entre materia y espíritu fuera muy delgada, transformándolo en un hombre profundamente religioso y espiritual

• Los profundos conocimientos energéticos de las civilizaciones orientales le permitieron entender el flujo de la energía y su repercusiones en los diferentes niveles constitutivos del ser humano: físico, energético y espiritual.

Todos estos elementos, y algunos otros que se podrían considerar, condicionaron la forma de su experiencia y transmisión.

A lo largo de su trayectoria fue puliendo o clarificando su personalidad, dejando en el camino determinados tintes propios del ideario japonés de la época: expansionismo, imperialismo, nacionalismo, militarismo, belicismo, superioridad racial y/o cultural, etc.., abrazando unas ideas de paz, amor y universalidad que también podemos encontrar en los mensajes que dejaron, en cualquier tiempo y lugar, los sabios iluminados de todas las tradiciones y culturas del planeta.

O Sensei trató de transmitir la transcendencia de su enseñanza a sus discípulos, pero pocos supieron captarlas. Mucha gente se acercaba a él y al Aikido por sus hazañas, convertidas en mitos y leyendas, que jamás ninguno de sus seguidores han podido emular.

El maestro Ueshiba denomino a su arte Aikibudo pero mas tarde, tras las atrocidades de la guerra, lo bautizó definitivamente como Aikido, quitando al nombre ese matiz marcial que le daba el kanji bu.

Hoy en día se habla mucho de quien hace o quien no hace verdadero Aikido, y sin embargo el verdadero Aikido, si escuchamos a O Sensei, esta lejos de tatamis y gimnasios, el verdadero dojo es el Universo entero. Y en ese espacio es donde deberíamos aprender a trasladar el Aikido, llevándolo a la Vida misma, llenando nuestro propio camino de transcendencia, alegría, armonía y paz.

La meta es ser, tal y como lo expresaba O Sensei, sabios (con saber y sabor), flexibles, fluidos y firmes, relacionándose estas características:

· con el fuego, el aire, el agua y la tierra;

· con el ser humano, el animal, el vegetal y el mineral;

· con las cuatro virtudes platónicas y cardinales: prudencia, templanza, justicia y fortaleza;

· y después, unificando o armonizando cuerpo, alma y espíritu;

· pensamiento, sentimiento y acción;

poner nuestro hacer, así definido, al servicio de la VÍA, del PLAN DIVINO y de su protección.

Sin ánimo de fantasear ni de desviarnos, todo esto nos recuerda a la función, en otras épocas, de las castas guerreras de las que nos habla Platón y los Vedas hindúes, o de las ordenes de caballería cristianas e islámicas medievales, en las que el conocimiento, el culto y las armas se fusionaban para servir al Único: Alláh, Yahvé, Brahma, en definitiva al Tao, al Do.

Francisco Sánchez Molinero


FUENTE: http://www.craneosacral.org/AIKIDO/aikido_via.htm

Estudio sobre los ideogramas de AIKIDO

Posted by Aikido Guayaquil on June 26, 2017 at 10:05 PM Comments comments (0)

INTRODUCCIÓN

La escritura ideogramática china, exportada durante el siglo IV a Japón por intermediarios culturales coreanos, esta compuesta por más de cincuenta mil ideogramas, de los cuales tres mil son los de uso mas frecuente. Los ideogramas expresan ideas y conceptos, aunque hay caracteres que en su origen son pictogramas que esquematizan objetos concretos (p. ej. un árbol) o fonogramas que indican voces (p. ej. un verbo). Estos ideogramas, según la historia sagrada china, fueron creados, hace mas de cinco mil años, por el emperador mítico Fu Xi, y con el paso de lo siglos se han ido estilizando, adaptando sus trazos a las diferentes épocas y modificando sutilmente su contenido.

Por tratarse de una escritura que se transmite con ideas, ha servido a diferentes pueblos orientales como vehículo de comunicación y expresión y, ¿por que no?, podría servir a cualquier comunidad para plasmar por escrito sus inquietudes y pensamientos. De cada ideograma o kanji (en japonés) podemos extraer mucha información, estudiando sus trazos y relacionándolos con el lenguaje simbólico universal que subyace en los sueños y tradiciones espirituales de todos los pueblos y civilizaciones de la Tierra.

Posiblemente desde que, según el mito bíblico, por desafiar a la fuerza del Cielo, en Babel, la humanidad perdió el lenguaje único universal que nos permitía una comunicación sin trabas, no ha existido otra escritura capaz de poder plasmar cualquier idea sin importar su origen. Alguien podría pensar también en los jeroglíficos egipcios, pero estos eran composiciones mixtas que utilizaban pictogramas y fonogramas de sonidos.

El pueblo japonés, eminentemente práctico, ante la complejidad de la escritura ideogramática inventó otras formas de escribir mas sencillas: los kanas (hirakana, katakana...). Se trata de medio centenar de códigos silábicos que transcriben los sonidos del idioma haciéndolo legible. Aunque al principio, los kanas, por su facilidad de aprendizaje fueron más utilizados por las mujeres, que por imperativo cultural no tenían posibilidad de acceso a la enseñanza, hoy su uso está totalmente implantado entre la totalidad de la población. En la actualidad el japonés culto maneja cerca de dos mil kanjis, con los que puede expresarse por escrito, combinándolos con el uso de los kanas.

La caligrafía es todo un arte inmerso en la espiritualidad que todavía se utiliza para expresar el contenido esencial del ser humano en numerosas escuelas imbuidas de principios zen, taoistas, budistas y/o sintoístas, tanto de Japón como de China y otros países del extremo oriente, siendo una expresión artística y espiritual genuina de estos pueblos. Incluso existen escuelas que utilizan los kanjis en un sentido sanador, dibujando sus trazos en el aire, acompañando movimiento y respiración con la intención del mensaje contenido en el ideograma. Esta técnica es un sistema que emplean algunas escuelas de QI QONG (literalmente trabajo con la energía) en su práctica diaria.


SEGUIR LEYENDO: http://www.craneosacral.org/AIKIDO/ESCRITURA.htm

El arte marcial de la no violencia

Posted by Aikido Guayaquil on June 26, 2017 at 9:20 PM Comments comments (0)

Documental de National Geographic sobre Aikido

Posted by Aikido Guayaquil on May 10, 2014 at 1:25 PM Comments comments (0)

Deadly Arts es una serie de documentales sobre diferentes artes marciales de todo el mundo, a través de los viajes de su presentadora, y tambien artista marcial Josette Normandou

 

En este caso, se trata de un capítulo dedicado al Aikido, que, más que para su estudio técnico, es interesante desde el punto de vista cultural. A través de este documental podremos conocer aspectos tan interesantes como los dojos en Japón, que significa ser un Uchi-Deshi, o el artesanal proceso de forja de una espada japonesa (katana). También están presentes otros aspectos interesantes como la etiqueta, o el correcto y estricto comportamiento en un dojo.

 

A lo largo del viaje visita a varios maestros, como Hitohiro Saito (Hijo de Morihiro Saito) Yoshimitsu Yamada (invitado por aquellas fechas a impartir un curso en Japón) o el propio Doshu Moriteru Ueshiba, con quien comparte una ceremonia del Té.

PARTE 1

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PARTE 2

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PARTE 3

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PARTE 4

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PARTE 5

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PARTE 6

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LOS CINCO PRINCIPIOS DEL AIKIDO formulados por el fundador

Posted by Aikido Guayaquil on May 10, 2014 at 1:25 PM Comments comments (0)

Ya hemos hablado en varias ocasiones de las enseñanzas del fundador del Aikido O Sensei Morihei Ueshiba. Esta persona, además de haber aprendido y dominado un buen número de artes marciales, que le dieron la base para la creación de su propio arte marcial, fue una persona muy espiritual. Esto posiblemente fue la guinda que hizo del Aikido un arte marcial, a mi parecer, diferente. Así, aspectos tales como la armonía, no violencia, conocimiento de la naturaleza, sinceridad, sencillez, respeto...se ven reflejado en muchos de los textos conocidos de O Sensei.


 

A continuación os presento los denominados CINCO PRINCIPIOS DEL AIKIDO que fueron formulados por Morihei Ueshiba. Como podréis ver tienen un altísimo carácter espiritual y podrían confundirse con los principios de una religión. Pienso que sin llegar a tanto, O Sensei pretendía hacer entender que el Aikido no solo se aplica en el tatami, sino que puede usarse en cualquier faceta de la vida.


 

LOS CINCO PRINCIPIOS DEL AIKIDO

 

1. El Aikido es el camino que reúne a todos los caminos del Universo desde la noche de los tiempos, es el Espíritu Universal que contiene y une a todos los seres.

 

2. El Aikido es la verdad enseñada por el Universo que debe regir nuestra vida en la Tierra.

 

3. El Aikido es el principio que une a la humanidad con la Consciencia Universal.

 

4. El Aikido alcanzará su objetivo supremo cuando cada ser, después de haber seguido su propio camino, no sea sino uno con el Universo.

 

5. El Aikido es la Vía de la fuerza y la compasión que conduce a la perfección infinita y la gloria divina.

 

Entrevista con Morihei Ueshiba y Kisshomaru Ueshiba

Posted by Aikido Guayaquil on May 10, 2014 at 1:10 PM Comments comments (0)

(Aiki News 18-21, 1976 )


A: Cuando era estudiante mi profesor de filosofía nos mostró la foto de un filósofo famoso, estoy sorprendido del parecido con usted, Sensei.

O-Sensei: Ya veo. A lo mejor debí haber entrado al campo de la filosofía. Mi lado espiritual está más enfatizado que mi lado físico.

B: ¿Podría hablar de los principios de Aikido? El público en general relaciona al Aikido con algo místico como el ninjutsu, puesto que usted Sensei, hace caer oponentes con la velocidad del relámpago y ha cargado objetos que pesan varios cientos de libras.

O-Sensei: Solo parece ser místico. En Aikido utilizamos completamente el poder del oponente, de tal forma que mientras más poder use el oponente, más fácil será para ti.

B: En ese sentido entonces, hay también aiki en judo, puesto que en judo te sincronizas con tu oponente. Si él jala, tu empujas; si él empuja, tu jalas. Lo mueves de acuerdo a este principio y le haces perder el balance para aplicar tu técnica.

O-Sensei:En Aikido, definitivamente no hay ataque. El atacar significa que el espíritu ya ha perdido. Nos debemos adherir al principio de no-resistencia absoluta, es decir, no nos oponemos al atacante. Así no hay oponente en Aikido. La victoria en Aikido es masakatsu agatsu (verdadera victoria, auto-victoria); como ganas sobre todos de acuerdo con la misión del cielo, posees fuerza absoluta.B: ¿Esto significa ato no sen? (Este término se refiere a una respuesta tardía a un ataque.)

O-Sensei: Absolutamente no. No es cuestión de sensen no sen, o sen no sen. Si quisiera decirlo en palabras diría que controlas a tu oponente si intentar controlarlo. Es decir, el estado de continua victoria. No se trata de ganar o perder. En este sentido, no hay oponente en el Aikido. Aún si tu tienes un oponente, el se hace parte de ti, un compañero que solo controlas.

B: ¿Cuantas técnicas hay en el Aikido?

O-Sensei: Hay cerca de 3,000 técnicas básicas, y cada una de ellas tiene 16 variantes… por lo que hay varios miles. Dependiendo de la situación, puedes crear otras nuevas.

A: ¿Cuándo comenzó a estudiar artes marciales?

O-Sensei: Al rededor de los 14 o 15 años. Primero aprendí Tenshinyo-ryo Jiujitsu con Tokusaburo Tozawa Sensei, después Kito-ryu, Yagyu-ryu, Aioi-ryu, Shinkaga-ryu, todas ellas formas de jujutsu. Sin embargo, pensaba que en algún lugar debería haber una verdadera forma de budo. Intenté Hozoin-ryo sojitsu y kendo, pero todas esas artes se relacionan con formas de combate uno a uno por lo que no me satisfacían. Así que visité muchos lugares del país buscando el Camino y entrenando, pero todo en vano.

A: ¿Es este el entrenamiento ascético del guerrero?

O-Sensei: Si, la búsqueda del verdadero budo. Cuando solía ir a otras escuelas nunca retaba al sensei del dojo. El individuo a cargo de un dojo está agobiado por muchas cosas, por lo que es muy difícil que muestre sus verdaderas habilidades. Le daba mis respetos y aprendía de él. Si juzgaba que yo era superior, le daba mis respetos y regresaba a casa.

B: Entonces no aprendió Aikido desde el principio. ¿Cuándo surgió el Aikido?

O-Sensei: Como dije anteriormente, fui a muchos lugares buscando el verdadero budo. Cuando tenía cerca de 30 años, me establecí en Hokkaido. En cierta ocasión, cuando me encontraba en Hisada en Engaru, provincia de Kitami, conocí a cierto Sokaku Takeda Sensei del clan Aizu que me enseñó Daito-ryu jujutsu. Durante 30 días en lo que aprendí del él, sentí algo como una inspiración. Después, invité a este maestro a mi casa y junto con 15 o 16 de mis empleados me hice un estudiante buscando la esencia del budo.

B: ¿Descubrió el Aikido mientras aprendía Daito-ryu con Sokaku Takeda?

O-Sensei: No, sería más acertado decir que Takeda Sensei abrió mis ojos al budo.

A: ¿Entonces hubo circunstancias especiales al rededor de su descubrimiento del Aikido?

O-Sensei: Si. Sucedió de esta forma. Mi padre se puso críticamente enfermo en 1919. Pedí abandonar a Takeda Sensei y me dirigí a casa. En el camino me dijeron que si uno iba a Ayabe cercano Kyoto y dedicaba una oración entonces cualquier enfermedad podría curarse. Así que fui ahí y conocí a Onisaburo Deguchi. Después de esto, cuando llegue a casa, supe que mi padre ya esta muerto. Aun cuando solo había visto a Deguchi Sensei una sola vez, decidí moverme a Ayabe con mi familia y terminé quedándome ahí hasta el final del periodo Taisho (cerca de 1935). Si… en ese tiempo tenia cerca de 40 años. Un día cuando me estaba secando al lado de un poso, de repente, una cascada de cegadores destellos dorados bajaron del cielo envolviendo todo mi cuerpo. Inmediatamente mi cuerpo se hizo más y más grande, alcanzando el tamaño del todo el Universo. Inundado por esta experiencia me di cuenta que uno no debe pensar en ganar. La forma del budo debe ser amor. Uno debe vivir en el amor. Esto es Aikido y ésta es la forma antigua de la postura en kenjutsu. Después de esta realización me sentí jubiloso y no pude aguantar las lágrimas.

B: He oído una historia acerca de como se vio involucrado en un pelea con

cerca de 150 trabajadores.

O-Sensei: Lo estuve? Recuerdo… Deguchi Sensei fue a Mongolia en 1924 para llevar a cabo su meta de una gran comunidad Asiática de acuerdo con la política nacional. Lo acompañé es su búsqueda aun cuando se me pidió entrar en la armada. Viajamos por Mongolia y Manchuria. Mientras estábamos en este último, nos encontramos con un grupo de bandidos montados por lo que hubo una gran balacera. Regresé el fuego con una mauser y entonces procedí a correr en medio de los bandidos, atacándolos fieramente y dispersándolos. Conseguí escapar del peligro.

B: Ashihei Hino escribió una historia llamada “Oja no Za” en Shosetsu Shincho en la cual discute el periodo juvenil de Tenryu Saburo, el rebelde del mundo del Sumo, y su encuentro con el arte marcial de Aikido y su espíritu verdadero. ¿Esto lo incluye a usted Sensei?

O-Sensei: Si.

B: Entonces, ¿Quiere decir que estuvo asociado con Tenryu por algún periodo?

O-Sensei: Si, él estuvo en mi casa por cerca de tres meses.

B: ¿Fue esto en Manchuria?

O-Sensei: Si, lo conocí cuando estábamos haciendo las rondas después de la

celebración del décimo aniversario del establecimiento del gobierno en Manchuria.

Había un joven agradable en la fiesta y mucha gente lo animó con estos comentarios, “Este Sensei tiene una fuerza tremenda, ¿Qué tal si te pruebas con él?” Pregunté a alguien a mi lado quien era esta persona. Se me explicó que era el famoso Tenryu que había abandonado la asociación de luchadores de Sumo. Me presentaron con él y finalmente terminamos midiendo muestras fuerzas. Me senté y le dije a Tenryu, “Por favor intenta empujarme, empuja duro, no te detengas.” Como conocía el secreto del Aikido, no me movió ni una pulgada. Aun Tenryu pareció sorprendido por esto. Y como resultado de la experiencia, él se hizo estudiante del Aikido. Él era una muy buena persona.

A: Sensei, ¿Ha estado también asociado con la marina?

O-Sensei: Si, por mucho tiempo. Iniciando cerca de 1927 o 28, por un periodo de cerca de 10 años fui profesor de tiempo parcial en la Academia Naval.

B: ¿Enseño a soldados en el tiempo que estuvo enseñando en la Academia Naval?

O-Sensei: He enseñado muy seguido para la milicia, empezando con la Academia Naval en 1927-28. En 1932 0 1933 inicié una clase de artes marciales en la Escuela Toyama para la armada. Entonces en 1941-42 enseñe Aikido a estudiantes de la Academia de la Policía Militar. También en una ocasión di una exhibición de Aikido por invitación del General Toshie Maeda, Superintendente de la Academia de la Armada.

B: Como estuvo involucrado en la enseñanza a soldados, deben haber muchos episodios con tipos rudos.

O-Sensei: Si. Hasta una vez me emboscaron

B: ¿Fue porque lo consideraban un maestro despótico?

O-Sensei: No, no fue eso. Fue para probar mi fortaleza. Fue en el tiempo que empezaba a enseñar Aikido a la policía militar. Una tarde mientras caminaba por los campos de entrenamiento, sentí que algo extraño sucedía, sentí que algo pasaba. De repente, de todas direcciones, de atrás de los arbustos y depresiones aparecieron muchos soldados que me rodearon. Empezaron a tirar golpes hacia mi con espadas y rifles de madera. Pero como estaba acostumbrado a este tipo de cosas no me inmuté para nada. Cuando intentaban golpearme giraba mi cuerpo hacia aquí y hacia allá y ellos caían fácilmente al tocarlos. Finalmente quedaron todos exhaustos. El mundo está lleno de sorpresas. El otro día encontré a uno de los hombres que me atacaron.

Soy consejero de la Policía Militar en la prefectura de Wakayama. Durante una reunión reciente, un individuo me reconoció por lo que se me acercó sonriendo. Después de platicar unos minutos, supe que él fue uno de los hombres que me atacaron ese día hace muchos años. Mientras se rascaba la cabeza me relató lo siguiente: “Estoy muy apenado del incidente. Ese día estuvimos discutiendo si el nuevo profesor de Aikido era o no realmente fuerte. Un grupo de nosotros, policías militares de sangre caliente, discutimos el tema y decidimos probar al nuevo maestro. Cerca de 30 hombres nos escondimos y esperamos. Nos sorprendió completamente que 30 hombre seguros de sí mismos no pudieron hacer nada contra su fortaleza.”

C: ¿Hubo algún episodio de estos mientras estuvo en la Escuela Toyama?

O-Sensei: ¿Competencia de fuerza? Hubo un incidente, creo, antes del episodio con la policía militar. Algunos capitanes que enseñaban en la escuela Toyama me invitaron a probar mi fuerza contra ellos. Todos estaban orgullosos de sus habilidades, y decían cosas como estas: “Fui capaz de levantar tal-y-tal peso,” o “Rompí un madero de tantas pulgadas de diámetro”, Yo les expliqué, “No tengo tanta fuerza como ustedes, pero puedo hacer caer gente como ustedes con tan solo mi dedo meñique. Me apenaría tumbarlos, por lo que en su lugar hagamos esto.” Extendí mi brazo derecho y puse la punta de mi dedo índice al final de un escritorio y los invité a ponerse sobre su estómago sobre mi brazo. Uno, dos, y entonces tres oficiales sobre mi brazo, para entonces todo tenían los ojos abiertos. Continué hasta tener seis hombres sobre mi brazo y entonces le pedí al oficial que estaba más cerca de mí que me diera un vaso de agua. Mientras bebía el agua con mi mano izquierda todos permanecieron callados e intercambiando miradas.

B: Además del Aikido, debe tener una fuerza física tremenda

O-Sensei: No realmente.

Kisshomaru Ueshiba: Por supuesto que él posee fuerza, pero ésta debe ser descrita como el poder del ki, no como fuerza física. Hace algún tiempo, cuando fuimos a un nuevo asentamiento en el país, vimos a siete y ocho trabajadores intentando en vano levantar un enorme tocón de árbol. Mi padre los miró por un momento, pidiéndoles después que se alejaran porque él lo intentaría. Levantó el tocón fácilmente y se lo llevó lejos. Es totalmente inconcebible hacer tal tipo de cosas con mera fuerza física.

También está el incidente que involucra a cierto Mihamahiro.

B: ¿El mismo Mihamahiro de la Asociación de Luchadores de Sumo Takasago Beya?

O-Sensei: Si, él era de la provincia Kishu. Cuando estuve en Shingu in Wakayama,

Mihamahiro la estuvo haciendo bien en el Sumo. Tenía una fortaleza tremenda y podía levantar tres rieles que pesaban varios cientos de libras. Cuando supe que Mihamahiro estaba en el pueblo, lo invité a venir. Mientras platicábamos Mihamahiro dijo, “También he oído que usted Sensei, posee una gran fortaleza. ¿Porqué no probamos nuestras fuerzas?” “Está bien, te puedo controlar con tan solo mi dedo índice,” le contesté. Entonces le permití que me empujara mientras estaba sentado. Este tipo capaz de levantar enormes pesos se hinchó y resopló pero no pudo moverme. Después de esto, redireccioné su fuerza alejándola de mí por lo que salió volando. Mientras caía lo presioné con mi dedo índice, y él permaneció totalmente inmovilizado.

Fue como si un adulto inmovilizara a un bebe. Después le sugerí que empujara contra mi frente. Sin embargo nuevamente no pudo moverme. Extendí mis piernas hacia delante, y balanceándome, levante mis piernas del piso mientras él seguía empujando. Quedo tan sorprendido que empezó a estudiar Aikido.

A: Cuando dice que presiona a una persona con un solo dedo, ¿presiona un punto vital?

O-Sensei: Dibujo un círculo alrededor de él. Su poder se encierra dentro de ese círculo. No importa que tan fuerte sea, no puede extender su poder fuera del círculo. Se vuelve impotente. Así, si presionas a tu oponente mientras estás fuera de su círculo, lo puedes controlar con tu dedo índice o tu dedo meñique. Esto es posible porque tu oponente se ha vuelto impotente.

B: Una vez más, es una cuestión de física. También en judo, cuando tiras a un oponente o lo controlas te pones en la misma posición. En judo, te mueves en varias direcciones e intentas poner a tu oponente en la misma posición.

B: ¿Cuál es una buena edad para empezar a entrenar Aikido?

Kisshomaru Ueshiba: Puedes empezar a entrenar al rededor de los 7 u 8 años, aunque idealmente un entrenamiento serio debería comenzar por los 15 o 16 años. Físicamente hablando, el cuerpo se fortalece y los huesos se hacen más fuertes a esa edad. Además, el Aikido contiene muchos aspectos espirituales (por supuesto, también otras formas de budo), por lo que a esa edad uno comienza a adquirir un perspectiva del mundo y la naturaleza del budo. Por todo esto, yo diría que 15 o 16 años son una buena edad para iniciar el estudio del Aikido.

B: Comparado con judo, en Aikido hay pocas ocasiones donde uno agarra con su oponente. Así que no se requiere de mucha fortaleza física en Aikido. Por otro lado, puedes manejar a no solo un oponente sino a muchos oponentes al mismo tiempo. Esto es verdaderamente ideal como un budo. En este sentido, ¿hay muchos bravucones que han venido a estudiar Aikido?

Kisshomaru Ueshiba: Por supuesto, este tipo de individuos se inscriben también, pero cuando este tipo de personas estudian Aikido con la intención de usarlo como un instrumento para pelear, no duran mucho. Budo no es como bailar o ver una película. Llueva o haya sol, debes practicar todo el tiempo durante toda tu vida si quieres progresar. En particular, el Aikido es como un entrenamiento espiritual utilizando una forma de budo. No puede ser cultivado como una herramienta por aquellos que lo quieren para pelear. También, aquellos inclinados hacia ese tipo de violencia cesan de comportarse de esa manera cuando aprenden Aikido.

B: Ya veo… Por medio de un entrenamiento constante dejan de comportarse

como bravucones.

O-Sensei: Como el aikido no es un bu (método marcial) de violencia sino un arte marcial de amor, no te comportas violentamente. Conviertes la violencia de tu oponente en una forma gentil. No se comportan más bravuconamente.

B: Ya veo. No es controlar violencia con violencia, sino transformar la violencia en amor.

B: El Aikido contiene muchos elementos espirituales. ¿Cuánto tomará el adquirir una compresión básica del Aikido iniciando desde el principio?

Kisshomaru Ueshiba: Puesto que hay gente coordinada y no coordinada no puedo

hacer una afirmación general, pero cuando una persona practica cerca de tres meses podrá tener una idea de lo que es el Aikido. Aquellos que han completado tres meses de práctica podrán entrenar por seis meses. Si practicas seis meses, podrás continuar indefinidamente. Aquellos que tengan un interés superficial abandonaran antes de los tres meses.

El Aikido como un arte de combate

Posted by Aikido Guayaquil on May 10, 2014 at 1:10 PM Comments comments (1)

por Mark Tennenhouse

Published Online

Traducido por César Martinez


Existen muchas razones para practicar artes marciales. Sin embargo, siempre he preferido entrenar en técnicas y artes que tengan un claro valor práctico. A través de los años he dedicado un tiempo considerable en el entrenamiento de Judo, Jujutsu Brasilero y Lucha. En estas artes de combate se entiende claramente que las técnicas pueden ser usadas contra un oponente que cuente con entrenamiento y que resista a las técnicas ya que las mismas son probadas de cierta forma en un contexto de resistencia total. En dichas artes se han establecido métodos de práctica que permiten probar las técnicas en términos netamente reales. Hoy en día, algunas personas pueden afirmar que las competencias o prácticas en un contexto amigable no arrojan un fiel reflejo de la realidad. Sin embargo, miles de asaltos en peleas organizadas han probado que las habilidades en lucha y Jujutsu Brasilero son casi aplicables en su totalidad en torneos de artes marciales mixtas como lo puede ser el Ultimate Fighting Championship (UFC). En estos torneos, los combatientes han entrenado para ejecutar golpes, así como técnicas para derribar y lograr la sumisión del oponente; adicionalmente, ellos se encuentran en una excelente condición física. Cualquier técnica que funcione contra este tipo de atletas, supuestamente debe funcionar en una situación de defensa personal. Pese a lo anterior, no es necesario ingresar a un torneo fuerte como lo es el UFC para saber si el arte que una persona practica es efectivo o no. Todo lo que se requiere es agregar algunos elementos deportivos que brinden seguridad a la practica. Para poner un ejemplo, en lucha se incluyen inmovilizaciones que pueden ser ejecutadas de tal forma que se genere un daño en el codo, hombro, cuello o las articulaciones de la pierna; adicionando algunas reglas para la practica segura, los luchadores utilizan esas técnicas para generar una palanca en lugar de lesionar una articulación. En judo, ciertas técnicas como inmovilizaciones a los brazos se han dejado fuera de la práctica pues se ha encontrado en ellas relación directa con lesiones. Al incluir algunos lineamientos en la práctica como el no permitir contacto en la cara, golpes en el cuerpo o lanzamientos que produzcan daño en las articulaciones, los luchadores y practicantes de judo pueden entrenar a la máxima potencia y velocidad.

 

Desdichadamente, en Aikido, no tenemos una forma segura para probar nuestras técnicas contra una resistencia de tipo real en un oponente que puede contra atacar e intenta ganar. El cuestionamiento sobre como incluir resistencia y sentido competitivo en Aikido ha emergido anteriormente, sin embargo, este tipo de preguntas han sido silenciadas por muchos profesores argumentando una serie de razones en su mayoría relacionada a la tradición y conceptos filosóficos. Encuentro confusión en esta actitud pues siempre he estudiado artes de combate debido a su uso práctico tanto en el ámbito deportivo como en el combate real y no ha primado el estudio filosófico. En cualquier deporte o arte como lucha, judo y Jujutsu brasilero, es absolutamente esencial luchar contra un ponente que busca resistir la técnica que se le aplica. No ha habido luchadores o practicantes de Jujutsu brasilero que hayan alcanzado un nivel de maestría simplemente practicando contra oponentes que no contra atacasen. En todos los deportes, el valor de practicar contra oponentes entrenados y que no cooperan es completamente aceptado pero en el aikido encontramos una situación extraña, en la cual la confrontación no es permitida.

 

Si el papel de quien recibe, es decir el Uke, cambiase para incluir el tipo de espíritu de combate que se ve en lucha, judo o Jujutsu brasilero, las técnicas de aikido sufrirían cambios radicales. Existen relatos de Ueshiba y otros aikidokas en los que confrontan experimentados luchadores, Judokas y practicantes de sumo. Actualmente no he sabido de algún Aikidoka que haya luchado contra algún experto en otras artes marciales. Posiblemente los métodos de practica de Ueshiba hayan sido muy diferentes a lo que se hace normalmente en nuestros días; sin embargo, si realmente entendiéramos el Aikido deberíamos ser capaces de luchar contra practicantes de dichas artes marciales. Imaginen como sería de interesante entrar a un club de lucha y combatir contra alguno de los luchadores utilizando técnicas de Aikido. Imaginen lo excitante de ser capaces de ingresar a una clase de Jujutsu Brasilero e inmovilizar a alguno de los practicantes utilizando técnicas de Aikido o, tal vez, ir a un dojo de Judo y realizar un lanzamiento a alguno de los Judokas utilizando Aikido. El tipo de habilidades referidas anteriormente es exactamente la esencia del Aikido; ¿cuántos instructores practican con experimentados boxeadores o luchadores entrenados en técnicas de suelo?. Sin una práctica diaria contra estas artes posiblemente nunca entendamos el alcance de las técnicas de Aikido. Si el papel de Uke, cambiara y practicáramos en un rango de acción mas corto como en ocasiones se hace en lucha, o si utilizáramos agarres al gi como en Judo, o tal vez con golpes reales, podríamos comenzar a entender la manera de utilizar nuestras técnicas de una forma más real en términos de combate. A menos que comencemos a entender como usar nuestras técnicas par confrontar estas y otras artes nunca entenderemos de que se tratan el combate y el Aikido.

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Conoce tu enemigo, gana la mitad de tus batallas. Conócete a ti mismo, gana la mitad de tus batallas. Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo, gana todas tus batallas

 

En la primera parte, afirmé que el Aikido podría mejorar al incluir un método de fogueo que sea seguro. Expuse brevemente acerca del cambio de papel que quien recibe (Uke), debería implementar para hacerse más activo, tal como las personas que practican Judo, lucha y Jiu Jitsu Brasilero. Al incorporar dicho cambio, aprenderíamos la forma de aplicar nuestras técnicas contra otros artistas marciales bajo reglas que garanticen seguridad a la par de brindar una resistencia de tipo real.

 

En esta segunda parte explicaré brevemente mi trayectoria de entrenamiento y mis experiencias al entrenar de acuerdo a las ideas expuestas en la primera parte. El tiempo que he llevado entrenando me ha llevado a creer que al realizar diversos cambios en la manera que practicamos Aikido, podemos fortalecer de manera importante la aplicación práctica, el poder y la velocidad de nuestras técnicas. Simultáneamente, expondré mi experiencia y la forma en que me ha llevado a estas y otras conclusiones adicionales pero tengan en cuenta que lo cierto o no de las ideas de una persona no depende de su experiencia. Si hay algo cierto, simplemente es una realidad y no tiene nada que ver con quien lo expresó. Igualmente, si algo es falso, no importa si lo dijo la persona más experta en el mundo. La verdad y la falsedad en las afirmaciones son independientes del expositor. Así pues, los invito a evaluar las ideas presentadas en este documento basados en el sentido común y su propia experiencia en combate. Los conceptos tradicionales en combate son normalmente un muy buen punto de partida, sin embargo, la tradición y la opinión de los expertos, frecuentemente conducen a descubrir lo que para una persona específicamente es real y efectivo.

 

Yo crecí desarrollando una pasión por la pelea, a los cinco años me encantaba hacer estrangulamientos y técnicas de conducción a mis amigos y a mi hermano mayor. Uno de los primeros libros que de niño renté en la biblioteca fue uno llamado Junior Judo. De joven, conocí algunos amigos que estudiaban Judo y me sorprendía la forma en que ellos podían arrojar a alguien con tanta potencia. Me encantaba forcejear con mis amigos luego del colegio y pasaba muchos días luchando e intentando controlar y proyectar a mis amigos en la secundaria. Probé el Judo a los 18 años en el centro local, era bastante duro pero divertido. Debido a mis experiencias de joven, podía derribar personas mas pesadas y fuertes que yo, incluso cuando solo tenía un poco de entrenamiento; luego, los deberes de la vida llamaron y durante algunos años comencé a trabajar en un almacén. Sostuve algunas peleas con algunos de los hombres más grandes e incluso me sentí en peligro por su tamaño y actitud. Juré que aprendería a defenderme de oponentes mas grandes y fuertes. Entonces acudí al mundo de las artes marciales buscando respuestas prácticas al combate; no estaba muy interesado en filosofía, cinturones o trofeos. Quería aprender a pelear en caso de necesitarlo y porque me apasionaba.

 

A los 22 comencé con el estudio del Judo, tomaba clases cuatro veces a la semana en el centro comunitario que tenía uno de los mejores programas en el país. Después de dos años de Judo comencé a tomar clases de Aikido Tomiki en la noche, iba dos o tres veces por semana y así continué por un par de años. Por más de cinco años continuos practiqué Judo en clases formales. Después de entrenar, en ocasiones nos quedábamos con algunos amigos para trabajar lucha y otras técnicas. Teniendo en cuenta que se trataba de un centro comunitario, varios de los chicos que tomaban la clase de Judo, eran excelentes luchadores de secundaria o campeones estatales, me di cuenta que era muy difícil derrotarlos pero al igual que los principiantes cometían los mismos errores, daban la espalda o extendían los brazos, debido a lo anterior, frecuentemente era capaz de someterlos en el trabajo de piso.

 

Un día, fui con mis compañeros a un club de lucha local, luchar contra profesionales con mi corta experiencia en lucha y mis años en judo fue una experiencia reveladora. Rápidamente me di cuenta que era una manera de pelear totalmente diferente. Me encontré con luchadores que eran prácticamente imposibles de derribar por su baja postura, la falta de gi y el trabajo de piernas. Continué aprendiendo a luchar durante años y aprendí muchas cosas de ellos acerca de la lucha que no se tenían en cuenta en Judo.

 

Un año antes del primer Ultimate fighting Championship fui a California y tomé algunas clases de Jiu Jitsu Brasilero en la escuela de los hermanos Gracie en Torrance. Estaba muy impresionado con la ausencia de tensión de Royce cuando él luchaba conmigo. Tanto él como sus estudiantes tenían técnicas de suelo que eran de lejos de mejor calidad a aquellas que había aprendido en Judo. Al regresar, encontré una escuela de Jiu jitsu Brasilero en donde vivía y comencé a practicar de manera formal combinando esto con el entrenamiento en Judo, trataba de incluir lo que aprendía cuando hacía trabajo de suelo en Judo y el resultado siempre era tremendamente exitoso.

 

Después de algunos años de estas interesantes lecciones, me comencé a aburrir de las técnicas de suelo, volvía practicar lanzamientos de judo y las formas de derribar que se hacen en lucha, a pesar del tiempo que llevaba en Judo no tenía aún una muy buena técnica al estar de pie. Me concentraba en hacer un randori bastante fuerte y nunca aprendí a realizar lanzamientos de una manera simple. De esta forma decidí enfocar mi entrenamiento en los lanzamientos hasta que realmente desarrollé destreza en este aspecto. Desafortunadamente sin un sparring adecuado, mis ejercicios no eran de mucha utilidad. Continuamente mis oponentes arruinaban mis lanzamientos y proyecciones de diferentes formas. Algo hacía falta y no era el trabajo duro, no importaba cuanto trabajara en mis lanzamientos, fallaban o sencillamente no los ejecutaba de una manera sencilla. Concluí, después de varios años de constantes esfuerzos, que las ideas tradicionales de buscar le desequilibrio y proyectar eran incompletas o incorrectas. Me concentré en tácticas de lucha para resolver el problema de llevar a un oponente adiestrado y grande al suelo. Después de un buen tiempo me di cuenta que iba en la dirección correcta pero el camino aún era largo.

 

Estaba buscando habilidades en técnicas desde una posición erguida que funcionaran como lo hacían mis técnicas en el suelo con oponentes mas grandes y fuertes; en el tatami, no tenía problema en derrotar oponentes más grandes y fuertes, así mismo, las técnicas mas efectivas no requerían de mucho entrenamiento. Sabía que debía haber técnicas estando de pie que fuesen tan sencillas de aprender y tan efectivas como las técnicas de suelo, aún no conseguía desarrollar completamente estas habilidades a pesar de mis años de entrenamiento en judo desde posiciones erguidas.

 

Pensaba que sabía como luchar pues había pasado años trabajando la lucha en clubes, pero la lucha incluye un gran número de técnicas y la mayoría de ellas se veían fáciles de realizar, como resultado varias eran aprendidas de forma incompleta y sin la instrucción adecuada.

 

Buscando respuestas e instrucción adecuada, pasé dos semanas en la famosa escuela de lucha en virginia llamada Granby System Wrestling. El sistema y las técnicas de allí eran legendarias en los mundos de la lucha en secundaria, la lucha universitaria y la lucha olímpica. Sus técnicas habían revolucionado la lucha dado que habían desarrollado y perfeccionado series de técnicas casi imbatibles. Estas técnicas pronto fueron copiadas y estudiadas por todos los entrenadores de lucha, ellos habían enseñado lucha por muchos años y habían desarrollado mucho mas que un grupo de técnicas efectivas. Habían desarrollado la manera sistemática de enseñarle a la gente la forma de luchar. A diferencia de otras escuelas , la Escuela Granby enseñaba las técnicas en una secuencia relacionada. Cada movimiento se relacionaba con otro dependiendo de la reacción del oponente y su forma de resistir o moverse. Esta idea de aprender y practicar un sistema de movimientos relacionados, según mi concepto, es extremadamente importante en un combate. Sus métodos de enseñanza ayudaron a varias personas a aprender la forma de luchar como un luchador experimentado. Ellos tenían varios métodos, ideas y técnicas que eran únicos. Tres veces diarias, entrenaba con luchadores de secundaria o universitarios para un total de seis horas cada jornada. El entrenamiento era extenuante pero al final adquirí un entendimiento mucho más completo acerca de la enseñanza o la práctica de la lucha.

 

Durante los siguientes meses continué explorando y perfeccionando las nuevas técnicas de este periodo de entrenamiento. Estaba obsesionado con hallar la forma de combinar la lucha con mis técnicas de judo. Uno de los problemas principales consistía en que los ataques en lucha comienzan desde una posición un poco más baja que en judo, otro era que en la lucha de competencia, las técnicas requieren que se coloque una rodilla en la colchoneta repetidamente como parte de los movimientos para controlar y apresar.

 

No tardó mucho para que mi cuerpo comenzara a quejarse por las posiciones extremadamente bajas de la lucha. Así mismo, mis rodillas, comenzaron a resentirse en los enfrentamientos, sentía también, mucho cansancio en la espalda por la postura baja. Mi cuerpo me estaba exigiendo que empezara a pensar en una forma más sencilla para entrenar. La postura erguida del Judo y el Aikido comenzaron a tener mucho más sentido para mi después de repetidos problemas en la espalda y lesiones en las rodillas. Años después, hallé la forma de hacer las mismas técnicas sin dañar mi espalda y rodillas, pero eso vendrá luego en esta historia.

 

Tomé un periodo de descanso en lucha por unas pocas semanas y comencé a experimentar algunas de las técnicas de Aikido que había aprendido varios años atrás. Muchas de las técnicas de lucha eran sorprendentemente similares a las de Aikido que había practicado en una forma cooperativa anteriormente.

A algunas de estas técnicas de Aikido las había clasificado como inútiles después de haberlas intentado en mis compañeros de Judo. Comencé a experimentar con las técnicas de Aikido de una forma mas seria y pronto encontré una gran serie de similitudes a lo que hacía y también aplicaciones prácticas.

 

De nuevo en la búsqueda de respuestas, comencé a estudiar Aikido en un club establecido y respetado. En este periodo me aproximé al Aikido de una forma bien diferente a la de un luchador experimentado. Había leído que Morihei Ueshiba originalmente había enseñado a personas de un nivel avanzado en otras artes marciales. Por mi cuenta llegué a una conclusión similar, las técnicas de Aikido no debían tomarse de una forma literal, hay muchas cosas inmersas en las técnicas que no se pueden entender sin tener cierta experiencia previa. Con el transcurrir del tiempo, comencé a visualizar muchos elementos en Aikido que no son aparentes a los practicantes que no tienen la preparación adecuada.

 

El concepto Zen de vaciar la propia copa (de conocimiento) como un punto de partida, es de un valor enorme para aprender cosas nuevas. La idea de vaciar la copa tiene varios significados, uno de ellos se refiere al hecho de la posibilidad existente de aprender nuevas cosas suprimiendo opiniones anteriores. Debido a mi experiencia, tenía ciertas ideas acerca de lo que era un combate real y efectivo. Estas ideas me ayudaron a entender varios de los confusos aspectos del Aikido, conocí mucha gente que constantemente se confundía, por muchos elementos del Aikido y concluí que el Aikido no era un arte marcial efectivo.

 

Encontré ciertas técnicas de Aikido que podían mostrar altos niveles de efectividad sin importar el tamaño, poder o resistencia del oponente pero no tenía sentido que el Aikido solo tuviese unas pocas técnicas que funcionaran poderosamente mientras que el resto fuesen completamente apartadas de la realidad. Me parecía que como muchas cosas en la vida, la gente simplemente había olvidado o mal entendido las técnicas o los principios. Por esta razón, sentí la necesidad de abordar el Aikido con cierto escepticismo y visión crítica. Una mente desprevenida acepta cualquier cosa que se le presente y no tiene capacidad de separar lo irreal de lo real. Una mente mas experimentada, puede distinguir entre lo verdadero y lo falso y puede encontrar la vía para de usar el nuevo conocimiento.

 

Sucedió que el aprender las técnicas Aikido desde este punto de vista diferente, me permitió llegar a una perspectiva novedosa para entender y practicar el Aikido. En lugar de basarme en el conocimiento u opiniones de otros, fui capaz de mirarlo desde mi propia vía. Debido a mi experiencia en otras artes, estaba familiarizado con la experiencia de ser un principiante y veía las cosas de una forma muy distinta a aquellos que llevaban un buen tiempo en el arte. Había visto que los avances más grandes en destreza y habilidad no venían de la práctica sino del cambio de percepción. Los progresos más relevantes venían de ver y entender una técnica en una nueva forma. En la arena deportiva, los campeones más grandes son generalmente personas que hallaron una nueva forma de combinar técnicas o de usar que se ha ignorado u olvidado. Así, al vaciar la copa con el conocimiento tradicional del Aikido, evité el modo regular de pensar en el Aikido y como resultado encontré muchas innovaciones.

 

Mis primeras experiencias en Aikido fueron unos pocos meses con el estilo de Ueshiba cuando tenía 21 años. En ese entonces, (y aún hoy) me sorprendía la suavidad y el poder de las técnica. Un poco después, con 24 años, estuve algunos años en Aikido Tomiki y continué practicándolo con amigos de una manera informal. Seguí con la práctica del Judo y la lucha y comencé a cuestionar lo que había aprendido de Aikido.

 

El cuestionarse siempre ha sido una importante forma de darle sentido a las cosas, las preguntas honestas y sinceras soportan el entrenamiento físico. El cuestionar no interfiere con el conocimiento a no ser que se use de manera incorrecta. El intelecto no debería desconectarse al aprender. El vaciar nuestra copa no requiere que se elimine el sentido común.

 

Muchos artistas marciales extranjeros poseen actitudes que promocionan la dominación de los estudiantes al generar posiciones diferentes entre el estudiante y el profesor. Estas tradiciones típicamente evitan responder preguntas difíciles o sencillamente promueven la generación de ambientes que no permiten los cuestionamientos en las técnicas y enseñanzas. Afortunadamente, vivimos en una época y en un país en que las preguntas sinceras se entienden como una adición al entrenamiento. En Judo y lucha, el ambiente de enseñanza cuestiona y permite a los estudiantes probar nuevas ideas y métodos alternativos. En Aikido el tradicionalismo del arte frecuentemente obstruye la exploración libre de las técnicas. Siempre he preferido una atmósfera que promueve la experimentación y el individualismo.

 

Muchas preguntas llenaron mi mente en el momento de buscar el sentido de lo que me era mostrado.

 

¿Porqué practicamos agarres de muñeca si en un encuentro no es común que nos agarren u sostengan de esa forma?

¿Porqué practicamos golpes altos que se realizan en una forma predecible si quienes golpean no entrenan normalmente de esta manera?

¿Porqué las técnicas de Aikido funcionan contra alguien que intente golpearme?

¿Porqué quien recibe la técnica no se resiste y contra ataca como en otras artes marciales?

¿Funcionarán mis lanzamientos e inmovilizaciones contra personas que se resistan?

¿Porqué no practicamos estrangulamientos o agarres de piernas y cuerpo como los luchadores o practicantes de Judo?

En las otras artes marciales de agarres se usa mayor poder y velocidad. ¿cómo seré capaz de usar mis técnicas si nunca las practico contra otros luchadores?

¿Porqué no practicamos técnicas de piso y de sometimiento?

Al parecer, estas y muchas otras preguntas tienen respuestas simples tal como se aclarará más adelante.

 

Con el paso del tiempo estos cuestionamientos se volvieron más intensos. Comencé a encontrar respuestas prácticas y realistas a estos y otros “Problemas del Aikido” en un espacio inusual. Mis primeras respuestas no venían del Aikido sino de la práctica de lucha. En lucha, los contrincantes utilizan poderosos y rápidos movimientos que involucran empujones y agarres. Quedé impresionado al darme cuenta que las técnicas de sujeción de lucha como agarres al bíceps, cuello y muñeca podían ser contrarrestadas efectivamente con técnicas de Aikido. La lucha, que es ampliamente reconocida por su efectividad en peleas reales, usa agarres a la muñeca. ¡Si!. Pregunta uno resuelta, vaya sorpresa. Nunca habría descubierto esto si no hubiese intentado utilizar mi Aikido cuando trabajaba en un rango corto con un oponente resistente y poderoso. Una vez aprendí como manejar los agarres a las muñecas utilizando técnicas de Aikido en un ambiente de lucha cuerpo a cuerpo, comencé a aprender como manejar empujones al pecho y agarres al bíceps utilizando técnicas de Aikido. Continué experimentando y preguntándome como manejar otro tipo de agarres y ataques. Estaba obsesionado con un nuevo concepto que conducía a resultados prometedores, y era el Aikido de Rango Corto.

 

El trabajo de píes en Aikido (tenkan e irimi) jamás tuvo mucho sentido para mí cuando practicaba a distancia en contra de golpes. Tenía algún entrenamiento en boxeo y no me parecía posible o práctico girar al defenderse de un golpe. El trabajo de píes me parecía muy impráctico, era muy inusual al compararlo con el trabajo de pies que se realiza en boxeo o judo, pero un día al pelear en una distancia corta contra agarres y empujones, el trabajo de pies comenzó a volverse práctico y realista. Al pelear de cerca, podía sentir de una forma más fácil la presión de mi compañero y era capaz de sentir donde necesitaba poner mis pies para utilizar mi fuerza de una manera más eficiente. En lugar de practicar contra golpes que necesitaban un sentido del tiempo muy preciso combinado con un trabajo de pies coordinado, pasaba el tiempo entrenando contra la presión firme de agarres y empujones. La presión le enseñó a mi cuerpo a dar espacio y utilizar tanto el trabajo de pies como de manos del Aikido de una manera correcta. Comencé a sentir por mi cuenta la manera de moverme, en lugar de basarme en las enseñanzas de un profesor o en las opiniones de otros. A quienes enseñé posteriormente pensaban de la misma manera, ellos finalmente pudieron darle sentido a los principios y técnicas del Aikido en el momento en que se implementó el cambio de método y se incluyó la lucha en distancias cortas. Rápidamente fueron capaces de darle sentido al uso del Aikido para manejar empujones fuertes tales como los que se ven en lucha, sumo y al principio de muchas peleas callejeras.

 

Al usar el trabajo de pies del Aikido como base para casi todos mis movimientos, establecí los fundamentos para el resto de mis técnicas. Tenía entonces el movimiento de los pies como elemento para redirigir la fuerza de empujones reales y agarres al brazo. Posteriormente comencé a trabajar en el problema que se suscitaba al forcejear por el control de los brazos del oponente.

 

El problema central es que el pelear en un rango corto, requiere siempre de agarres. Tal como cualquier Judoka te lo podría explicar, en un rango corto, un oponente fuerte, puede utilizar el poder muscular y la rigidez para prevenir la aplicación de cualquier técnica. Tanto en lucha como en el boxeo, las manos se usan de diferentes formas para controlar los brazos del oponente y prevenir que el oponente aplique una técnica o efectúe algún tipo de agarre. Incluso en el Aikido tanto las manos como los antebrazos se utilizan de una manera muy interesante haciendo semejanza a una espada. Debido a mi tiempo en judo, había aprendido a manejar oponentes muy fuertes y que utilizaban agarres tan firmes que eran muy difíciles de mover así fuese un poco y era muy complicado intentar hacer un lanzamiento en ellos. Luego, en lucha me sobrevino el mismo problema de los agarres y tuve que aprender la manera en que los luchadores realizan agarres que no requieren un uniforme.

 

Necesité técnicas que funcionaran contra oponentes con brazos largos y que sostuvieran tan fuertemente que el oponente no podía acercarse a ellos, lidié con mucha de esa gente en Judo. Ellos te agarraban del gi y te empujaban de una manera tan poderosa con sus grandes brazos que uno no podía entrar en su terreno. Otros eran tan fuertes que simplemente te agarraban del gi y te empujaban a los lados hasta que te hacían perder el balance.

 

En lucha encontré varios agarres que nunca se utilizaban en Judo pero eran técnicas extremadamente poderosas. Por ejemplo, una simple técnica llamada “nudo al cuello” y tiene muchos usos. Los luchadores podían sujetarme desde mi nuca y jalar hacia los lados hasta dejarme fuera de balance, entonces buscaban bloquear mi pierna en caso que yo quisiera pararme.

 

Con el estudio de las dos artes, me di cuenta de un gran porcentaje de ataques de lucha y judo que están basados en controlar al oponente con un fuerte agarre. Me concentraba en la maneras de prevenir el agarre en lugar de controlar la técnica que venía posterior a este. Si el oponente no te puede controlar con un agarre, no puede entonces tener mayor poder que tú o tratar de aplicar una técnica. La idea es como si se buscara pelear con un hombre sin manos, sin manos o brazos, no se puede hacer mucho daño, si controlas las manos de una persona, habrás ganado una buena parte de la pelea.

 

El pelear en una distancia corta requiere que tu entiendas como vencer un oponente con mayor poder. Esta lección tan importante no se usa frecuentemente de manera práctica en ningún arte marcial. Encontré el punto de vista técnico de las preguntas que me hacía acerca de los agarres en lucha y en Aikido. En la mayoría de las escuelas de Aikido, las técnicas se practican comenzando con un agarre a la muñeca; en contraste a esto, en lucha, la mayoría de los agarres se distribuyen de manera uniforme entre las muñecas, los bíceps y los hombros.

 

Una cosa muy interesante de las peleas con agarres que encontré en la lucha es que una técnica puede ser realizada de la misma forma sin importar si el agarre previene de la muñeca, los bíceps, el hombro, o el cuello. Encontré que en Aikido sucede lo mismo, probé este principio y agregué a él muchas cosas que practiqué en el Aikido de Rango Corto. Luego, encontré maneras simples de utilizar los movimientos que en Aikido se practican y en los cuales la mano se utiliza a manera de espada para desequilibrar al oponente y agarrar al mismo tiempo. Todo encajaba tan bien con mi recién descubierto trabajo de pies que me indicaba que iba por un buen camino.

 

Comencé a explorar otros conceptos y técnicas de lucha que habían sido probados de manera efectiva en incontables luchas durante muchos años; estas técnicas conservaban los principios del Aikido. Una de las mas importantes técnicas de lucha que incluí en el Aikido es el control al codo. Una vez el codo de Uke es controlado, el no puede realizar ningún tipo de golpe al cuerpo o a la cara sin evitar dejar una amplia abertura que permitirá realizar un irimi nague, entre otras técnicas. Esta técnica, simple y poderosa, se utiliza en una amplia gama de formas en lucha. Así mismo, también hay muchas formas de hacer que uke permita a tori realizar ese agarre. Una vez controlado el codo, puede ser utilizado para hacer girar a uke, deslizarse hasta la axila o forzar a uke a ceder el control de la parte de atrás, esta técnica tiene mucho en común con lo que se quiere lograr en Aikido, la diferencia es que en la versión de lucha, se practica contra atletas preparados y que buscan evitar su realización.

 

Contra empujones y agarres y mediante el uso de esta técnica fui capaz de desequilibrar a los oponentes al hacer un desvío y girar alrededor de ellos. Así lograba el control y posteriormente la aplicación de un lanzamiento de Aikido, todo se hacía con suavidad y rapidez, así fue que el Aikido comenzó a ser algo real para mi. Ya no tenía que bajar la cabeza e ir a los pies de mis oponentes como en la lucha, ya no era necesario barrer la pierna de mis oponentes como en el judo. En lugar de lo anterior, podía deslizarme bajo un brazo o alrededor de mi oponente, estaba probando que el Aikido funciona contra diversidad de luchadores, mi Aikido de Rango Corto tenía muchos beneficios. Al practicar en un rango de distancia corto llegué a la respuesta de muchas de mis inquietudes acerca del arte. Listaré lo que solo es la punta del iceberg teniendo en cuenta que hay mucho mas que incluir, había buscado la forma de probar de manera segura las técnicas de Aikido de una forma real contra luchadores entrenados y el resultado fue: encontré la forma de utilizar el Aikido tradicional contra luchadores entrenados. Hallé la forma de utilizar las técnicas tradicionales del Aikido de una forma útil en contra de otras artes o deportes de combate. Supe porque es que se practicaba partiendo desde un agarre simple o doble a las muñecas. Resolví la forma de hallar la distancia requerida para hacer del Aikido algo mas real. Hallé la manera de manejar golpes con realismo y que eran impredecibles. Logré incluir en la práctica resistencia y sentido de competitividad. También resolví la pregunta que surgía acerca de los agarres fuertes y la rigidez. En resumen, encontré la manera de pasar de la forma de practica cooperativa del Aikido tradicional a un contexto en el que se pudiera utilizar en contra de personas de otras artes marciales.

 

En términos de un combate efectivo, varias formas de fogueo son esenciales en un arte marcial. Las preferencias en pro o en contra de la competencia no tienen nada que ver con la efectividad. He incluido una amplia variedad de métodos de fogueo en mi practica que son una mezcla de cooperación y competitividad. Tomé mis ideas de fogueo o sparring de mis experiancias en lucha, judo y Jiu Jitsu Brasilero. En estas otras artes de agarre, no hay mucho tiempo en los entrenamientos dedicados al sparring en el sentido amplio del concepto, la mayor parte se dedica en el trabajo de habilidades especiales a través de ejercicios reales en los cuales se agrega resistencia, eso es lo que podríamos llamar sparring situacional. He tomado esta idea y de ella he hecho gran parte de mi practica. El sparring situacional es una forma de aprender como pelear en una situación específica, la mayoría de los estilos en los cuales hay agarres, entienden que hay ciertas posiciones o agarres tan poderosos que podrían dar por terminada una pelea. Por esta razón es importante estar entrenado en la forma de utilizar las posiciones de agarre tanto en defensa como para la ejecución de las técnicas. Por ejemplo, en una estrangulación desde atrás en la colchoneta, se requiere algo de habilidad para lograr hacer de ella una posición de finalización sin importar el tamaño de tu oponente. La posición de agarre a la cabeza de frente o lo que se conoce como guillotina, es otra situación en la que también se necesita cierta destreza para derrotar a un oponente grande y fuerte. En agarre desde atrás, o el abrazo del oso, es otra posición fuerte que puede servir para controlar un oponente mas grande, el sparring situacional es cierta clase de juego en el que las personas tratan de ganar pero en el juego existen límites claros acerca de lo que está permitido. Puede ser jugado de una manera suave en la que el uke coopera completamente a un principiante; puede ser jugado con una resistencia media o con una cooperación parcial con fines de aprendizaje o puede se jugado de manera rápida y fuerte por diversión o para un entrenamiento fuerte. En todos los casos, el sparring situacional brinda importantes lecciones que no pueden ser aprendidas mediante las katas cooperativas que en la practica se realizan. Este es un método que permite a los practicantes adquirir y probar de manera practica las habilidades sin necesidad de ir a un sparring total.

 

Una practica del sparring situacional puede ser que uke agarre la muñeca de tori en un abrazo del oso desde atrás y trate de levantarlo, sostenerlo o llevarlo al suelo, entonces, el papel de uke se vuelve activo y requiere un buen esfuerzo. El objetivo de tori sería escapar de esta poderosa sujeción. Tori podría estar limitado a utilizar técnicas específicas de Aikido en varias combinaciones de acuerdo a los movimientos de uke. Esta clase de juegos son una perfecta mezcla entre cooperación y competitividad. Permiten al Aikidoka aplicar y probar sus técnicas contra una resistencia real de acuerdo a su nivel o habilidad, de esta forma los juegos dan importantes destrezas para una practica real y se puede decir mucho acerca de ellos.

 

Como lo dije anteriormente, nunca he estado interesado en trofeos, cinturones o competencias. Mi idea de agregar competitividad al Aikido, tiene el propósito de probar las técnicas y hacer de ello un juego divertido en el cual los dos oponentes tratan de ganar. La competencia organizada, no es muy mala, lo que sucede es que no mucha gente se siente cómoda con ello. Pocos son los que gustan de estar bajo una presión intensa y terminar como un perdedor. Siempre he preferido formas mas sencillas de competencia en las cuales se permite que la otra persona gane algunos puntos y ambos jugadores juegan mas por la habilidad o por diversión. De esta forma, el sparring situacional agrega muchos elementos al Aikido mientras se evitan los problemas de una competitividad muy extrema.

 

Al pelear en un rango corto, pude sentir porque el Aikido enfatiza en tomar el control y dirigir un ataque en el momento del contacto. De todas maneras, mi forma de interpretar este principio es relativamente diferente del concepto tradicional de Aikido de mantener distancia y evitar contacto.

 

Encontré que el luchar en un rango corto, se basa en términos generales en la idea de desviar de manera armónica la fuerza del oponente sea esta un empujón, un golpe o un agarre. El sentido principal del concepto del Aikido es correcto y corresponde también a la idea de lucha. La idea es que cuando se pelea de forma cercana, no hay tiempo para pensar en lo que se hace. Esto es exactamente lo opuesto a la idea del trabajo de suelo en el cual hay un buen tiempo para girar, deslizarse y planear los ataques. En contraste, en la pelea de rango corto, una vez el oponente empuje o ataque, es esencial estar entrenado para reaccionar y estar listo para responder a la energía ya sea de un empujón o un agarre. Si no se tiene esta reacción, se puede perder el balance o ser jalado o golpeado. S se espera mas de un momento o dos para responder, la técnica de Aikido o lucha fallara porque el oponente entonces tendría tiempo de cambiar su ataque o energía.

 

Dado que había aprendido a usar las técnicas de control al cuello de lucha no tuve que utilizar de manera completa una técnica a cada ataque de mi oponente. Las técnicas que había aprendido en lucha, me permitían permanecer cerca de mi oponente y así utilizar movimientos para desviar manos y cuerpo hasta que estuviese listo para aplicar una técnica verdadera. Encontré una forma de aplicar el principio del Aikido en el que se maneja un ataque en el momento en que ocurre. De mis experiencias y de ver competencias como el Ultimate Fighting Challenge sabía que el combate real incluye una gran cantidad de enganches estando de pie. Encontré una forma de incluir esto en los principios del Aikido pero me di cuenta de la tendencia del Aikido de evitar la pelea de rangos cortos. De hecho, con una distancia corta, es mas fácil sentir lo que se necesita y controlar al oponente. La distancia era mas peligrosa dado que el oponente podía continuar golpeando.

 

Existe una creencia común en el Aikido acerca de la importancia de mantener la distancia y evitar el contacto, pero mis experiencias me han demostrado que no tenía que moverme en el primer momento de contacto o ataque. Por el contrario, encontré que la presión que se da en un rango corto, es de gran valor en el momento de prevenir posteriores golpes y ataques. Las tácticas de lucha incluyen muchas formas de someter la fuerza en una distancia corta. Yo podía controlar a mi oponente hasta obtener la reacción que deseaba al sentir y crear presión contra mi oponente a través de engaños, empujones, agarres y sujeciones. Podía entonces escoger cuando aplicar mi técnica y ninguna de estas técnicas requieren fuerza, velocidad o una condición extraordinaria.

 

Encontré que el principio de direccionamiento del Aikido funciona mejor cuando se basa primero en crear presión para después dar espacio y dirigir la fuerza del oponente. El concepto de crear presión y luego brindar espacio es un principio común en Judo, Sumo, Jiu Jitsu Brasilero y otras artes, pero no se expresa típicamente de esta forma específica. La mayoría de los Aikidokas, nunca entienden o experimentan como crear o manipular la presión en el oponente. La práctica típica de Aikido no incluye el tipo de lucha en rango corto como y otros ejercicios que practican los luchadores, entre otros. Al carecer de estas experiencias, la técnica de direccionar a un oponente se hace muy difícil de entender y aplicar. Una vez la persona a través de la repetición percibe la manera de forzar a un oponente grande y rígido a la pérdida del equilibrio, se hace muy fácil dirigir al oponente a la técnica de Aikido.

 

De otro lado, la práctica contra golpes a distancia requieren mayor sincronización. El recibir un golpe utilizando los metidos tradicionales de Aikido requiere un movimiento de los pies rápido y la habilidad de predecir que clase de golpe se avecina. La extensión de los brazos generalmente deja la cara y la cabeza expuestas a golpes secundarios. El mover los brazos alrededor también deja la cabeza desprotegida en el caso que el oponente utilice ataques de distracción y luego veloces jabs o ganchos.

 

Así mismo, el trabajar sin un contacto cercano y sin presión le impide a una persona sentir cual es la mas natural y fácil manera de moverse. Las técnicas de Aikido son mucho más difíciles de practicar y entender sin entrenamiento en rangos cortos en contra de la presión.

 

También encontré que el Aikido carece del concepto de armar la técnica. La lucha posee unas técnicas claramente definidas para forzar un reacción previsible del oponente y posiblemente esta carencia se da en el Aikido debido a la falta de competitividad. Comencé a experimentar formas para lograr que el oponente extendiera los brazos o defendiera su cuerpo en contra de agarres y golpes, así comencé a aprender la manera de forzar a mis oponentes a darme el tipo de reacciones que necesitaba para aplicar mis técnicas de Aikido.

 

Me di cuenta que una de las mejores técnicas para aprender como controlar un oponente que está de pie, es el trabar el brazo como se hace en lucha. En lucha lo que se llama el ganar el control de la espalda es algo similar a lo que se conoce en Aikido como un punto muerto, pero en Aikido la técnica se usa de una manera mas suave. Las sujeciones de los brazos son muy similares a las técnicas de entrada de irimi nage. Encontré que podía controlar a mis oponentes una vez me encontraba en la retaguardia de ellos con mucho menos esfuerzo que en las tácticas tradicionales que utilizaba en el Jiu Jitsu Brasilero. Ya no tenía que levantar a mis oponentes y golpearlos desde atrás como un judoka o un luchador. No tenía que caer al suelo y halarlos como en el Jiu Jitsu Brasilero. Con una versión práctica de irimi nage basada en una variación de una palanca al brazo, podía fácilmente llegar a la espalda de mis oponentes u controlar sus golpes. Al estar un poco adelante de ellos, podía sus giros y entrar con un irimi nage cuando ellos trataran de darme la cara.

 

Antes de cualquiera de estas nuevas percepciones o lecciones a las cuales llamo Aikido de Rango Corto, me encontraba en un largo periodo de una gran frustración. Intentaba infructuosamente el uso en mis compañeros de judo y lucha de las técnicas de Aikido. Absolutamente nada funcionaba, cada vez que intentaba agarrar un brazo, ellos me empujaban con el otro o se ponían rigidos. Si intentaba ir a la cabeza como en kaiten nage o irimi nage, ellos giraban y me empujaban.

 

Con el Judo, intentaba mis técnicas tradicionales de Aikido pero el problema era peor. El gi, hacía que acercarse lo suficiente para agarrar era casi imposible. El poder de sus manos al empujar, me forzaban a alejarme. Era completamente incapaz de acercarme para aplicar cualquier técnica de Aikido mientras ellos fuesen capaces de empujarme o halarme del gi para colocarme fuera de balance.

 

La situación se hacía mas ridícula al intentar utilizar mis técnicas cuando mis amigos me atacaban con golpes. Los ganchos y jabs eran muy rápidos y muy peligrosos como para intentar sujetarlos. Parecía que lo único posible era bloquear o esquivar estos golpes, cada vez que trataba de controlarlos, ellos me apartaban con su mano libre. Algo definitivamente estaba fallando.

 

Con el paso de los años, mejoré mis habilidades para agarrar y sujetar pero seguía con mis ideas de encontrar una forma más fácil de ganar. Yo ya sabía como derrotar a los fuertes judokas al usar tácticas de Judo y también sabía como hacerlo con los golpes de boxeo al utilizar las defensas del boxeo.

 

Luego ya tenía la forma de utilizar el Aikido para contrarrestar estas técnicas. Originalmente, los luchadores de judo, especialmente los principiantes, brindaban tanto espacio que nada funcionaba. Eventualmente, aprendí a girar y pararme directamente en la espalda al deslizarme a lo largo de su guardia. Esta técnica conocida como Kokyu se enseña a cada principiante de Aikido como un ejercicio, pero el aprender a utilizarla contra un oponente resistente y entrenado en judo o lucha, requiere muchos cambios según mi conocimiento y práctica de Aikido. Hubo tantos cambios y mejoras en mi Aikido que ahora considero que se trata de un estilo diferente al que llamo Aikido de Rango Corto. Se trata definitivamente de Aikido, pero hay algunas diferencias. Lo gracioso es que las personas con sólidas bases de Aikido adquieren estas habilidades de una manera más rápida que aquellos que tienen entrenamiento en judo, lucho o jiu jitsu Brasilero, sin importar que los principios sean más sencillos de explicar en términos de lucha que en términos de Aikido.

 

Con el tiempo, comencé a practicar mi Aikido en contra de otras situaciones de lucha basadas en lucha, judo o jiu jitsu Brasilero. Trabajé en la forma de controlar los ahorcamientos, sujeciones al cuerpo y los agarres desde atrás de lucha, así mismo los poderosos estrangulamientos que se aplican en el jiu jitsu Brasilero y judo. Yo sabía como contrarrestar estas técnicas en las formas tradicionales de Jiu jitsu Brasilero y lucha pero quería hacerlo de una forma diferente, buscaba respuestas más suaves que no fuesen tan duras. Encontré cada una de las respuestas en el Aikido, en cada técnica de Aikido, encontré respuestas y aplicaciones para las fuertes tácticas que se aplican en Judo y lucha. Así, practicando de una manera suave, comencé a adquirir cierto sentido que me permitió examinar y darme cuenta de lo que sucedía en lugar de preocuparme exclusivamente por hacer que algo funcionara.

 

Incluso, había encontrado formas simples para usar las inmovilizaciones y controles de Aikido, lo curioso es que las técnicas de Aikido estando de píe también funcionaban con los expertos en la lucha de suelo. Las palancas del Aikido pueden ser aplicadas a experimentados luchadores si se adoptan algunos pocos principios de posicionamiento provenientes del judo, el jiu jitsu brasilero y la lucha. Las sujeciones de brazos del Aikido parecen técnicas muy simples al principio pero en la realidad son muy difíciles de entender. La forma en que tradicionalmente se enseñan estas técnicas desarrollan las técnicas no funciona en términos generales en contra de experimentados luchadores. El problema es que los oponentes con poca frecuencia dejan sus brazos extendidos de forma que se pueda aplicar una técnica.

 

Yo quería ser capaz de aplicar mis técnicas de Aikido de Rango Corto en situaciones reales, en este tipo de circunstancias se pueden incluir enfrentamientos deportivos como en judo o lucha en donde los oponentes ofrecen resistencia. Tuve que repensar y revaluar como este grupo de técnicas podían ser aplicadas ya que de alguna forma son contrarias a lo que sucede normalmente en este tipo de torneos. La respuesta a la búsqueda de formas de aplicar técnicas de inmovilización de brazos llegó inicialmente cuando trabajaba en la forma de contrarrestar sujeciones a la cabeza. Básicamente las sujeciones a los brazos dependen de la posición del codo y de un brazo extendido ligeramente. Tal como lo dije anteriormente, los luchadores experimentados no te darán un brazo extendido y un codo levantado. El truco que usé para crear esta situación provino de la lucha. Existen dos técnicas que crean las condiciones propicias para ejecutar inmovilizaciones a los brazos. Una vez que has creado la correcta posición o la situación adecuada, las inmovilizaciones funcionan de una forma perfecta, incluso contra fuertes y experimentados luchadores. Sin entender como lograr en el contrario una posición que lo saque de balance, es extremadamente complicado lograr aplicar las inmovilizaciones tradicionales a los brazos.

 

Los ataques de boxeo me eran inicialmente tremendamente difíciles de controlar. Como la mayoría de Aikidokas, había aprendido a aceptar el concepto de desviar o sujetar un golpe y aplicar inmediatamente un técnica. Había probado esta aproximación continuamente sin tener resultados reales. En ese entonces decidí que esta forma de abordar la situación era extremadamente irreal y difícil de aplicar. En lugar de ello, opté por utilizar tácticas como aquellos abrazos y sujeciones que se ven en boxeo. Incluso boxeadores con amplia experiencia confían en el uso de este tipo de abrazos cuando sienten que la situación se complica. Los luchadores y los que practican Muay Thai hacían este tipo de sujeciones en los torneos abiertos de artes marciales en contra de los boxeadores, me di cuenta que era mas seguro y fácil forzar un forcejeo que utilizar mi Aikido en un rango de distancia corto.

 

Hace años, mi primera pregunta era: “¿El Aikido realmente funciona?”. La primera respuesta que vino a la mente fue “Lo he intentado muchas veces y no veo como podría funcionar. No hay forma, no hay chance”. Ahora, después de varios años de experimentar y hacer pruebas de forma lenta y cuidadosa, tengo una opinión diferente. He encontrado que el Aikido realmente funciona contra luchadores experimentados y que ofrezcan resistencia. Sin embargo, requiere una forma diferente de entrenamiento y cierta experiencia para aprender como aplicarlo. Literalmente, he gastado años tratando de probarlo y colocando elementos en común que provienen de lucha, judo, jiu jitsu brasilero y Aikido. Siempre he leído que el Aikido es un arte que funciona como un conjunto proveniente de diferentes elementos. ¿quién creería que esto es cierto?

 

Mis técnicas y conocimiento del Aikido son muy diferentes de un Aikidoka tradicional. No he aceptado técnicas simplemente porque hacen parte de la tradición. En lugar de ello, he dedicado tiempo a probar cada una de las técnicas contra resistencia en situaciones reales de combate. Mis técnicas de Aikido se basan en las tradicionales pero se han ampliado y han sido modificadas para incluir muchas otras situaciones del boxeo, la lucha y el jiu jitsu Brasilero.

 

Así mismo, he agregado técnicas de composición de situaciones, combinación de ataques, contra ataques y otros elementos de lucha. Ahora, la revisión de mis preguntas acerca del Aikido es la siguiente:

 

¿Cómo puedo hacer que esta técnica en una situación deportiva o de defensa propia?

¿Cuál sería la reacción de mi oponente y la defensa de esta técnica en una situación deportiva o de defensa propia?

¿Existe alguna manera de utilizar las reacciones naturales en encuentros de combate y los contra ataques de un luchador entrenado con el fin de utilizarlos para aplicar una de mis técnicas de Aikido?

En otras palabras, he pasado de “¿Realmente funciona el Aikido?” a “¿Cómo hacer que mi Aikido funcione?”. Comencé con el asombro de la belleza del Aikido, luego inicié mi practica con serios cuestionamientos del Aikido como un arte de combate. En ese entonces no funcionaba de manera real para mi o para las personas que conocía. Posteriormente, practique otras artes por varios años. Estaba cansado y traté lentamente de repensar acerca de lo que había aprendido en el Judo, la lucha y el Aikido. Comencé a pensar en el Aikido desde unan nueva perspectiva que incluía la idea del abrazo de boxeo y la lucha en una distancia corta. Debido a esta forma de abordar el Aikido, encontré la forma de hacer trabajar el Aikido en un contexto real contra boxeadores, luchadores y expertos en trabajo de suelo. Encontré igualmente formas de probar cada parte de las técnicas contra luchadores que ofrecen resistencia y cuentan con entrenamiento.

 

Es inevitable que el Aikido crezca y evolucione en formas diferentes a lo que se conoce actualmente. Hoy en día, el Aikido se practica de forma común en una forma cooperativa a diferencia de otras artes en las cuales también existen golpes y agarres, pero tal vez, existe espacio para agregar nuevas aproximaciones y nuevas técnicas en el Aikido. Si las nuevas ideas se adicional al Aikido, realmente puede ser cada vez mas fuerte y continuar creciendo y evolucionando. Una de mis metas es hacer del Aikido un arte más práctica en términos de combate, otro es hacer de él algo más divertido y fácil de aprender tanto para mi como para otras personas.

 

 


tomado de: http://www.aikidojournal.com/article?articleID=630&lang=es


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